Desde Pereira hasta el Desierto de la Tatacoa

Aprovechamos el puente de agosto y viajamos hasta el maravilloso paisaje del desierto de la Tatacoa, que es considerada la segunda zona más árida de toda Colombia.

Ubicado en el departamento del Huila, a 38 kilómetros de Neiva, el desierto de la Tatacoa es un destino turístico perfecto para quienes amamos viajar en nuestras motos, maravillarnos con los paisajes que Colombia ofrece y disfrutar de las estrellas, ya que desde allí, se puede ver el firmamento en todo su esplendor pues hay poca o casi nula contaminación lumínica.

¿Por qué desde Pereira?

Hace 5 meses por razones laborales me trasladé a vivir desde Bogotá a Pereira, la Capital del Eje Cafetero. La ciudad me recibió con lo brazos abiertos y me acogió sin reservas, la fácil movilidad y la ausencia de grandes trancones me sorprendió gratamente pues contrasta con el caos de la ciudad capital. Si todos mis amigos Bogotanos supieran lo amañadora que es esta ciudad, no dudarían en venirse a vivir a estas tierras, pero claro, no hay cama para tanta gente. Pocos somos los afortunados.

Logo de EJE Riders BMW

La gente de la ciudad es amable, alegre y muy servicial, hace tan solo un par de meses en un avión conocí a Hans Carmona y su linda Yuliana, y por cosas del destino, resultó que Hans es motero de la región, lo que me permitió conocer mas personas que comparten la pasión por las motos y la aventura. Con la guía de Hans me integré al grupo EjeRidersBMW con quienes he rodado un par de ocasiones y con quienes compartí la aventuraDesde Pereira hasta el desierto de la Tatacoa“, una gran oportunidad para salir de la monotonía, disfrutar de los paisajes que la ruta ofrece, compartir un agradable rato con amigos, y por supuesto, sumar kilómetros a nuestras motos.

La aventura

Nuestra señora del Perpetuo Socorro, Rivera – Huila

El puente festivo de agosto fue la excusa perfecta para viajar hasta Rivera – Huila, donde nos hospedaríamos y desde allí visitaríamos el desierto. Rivera es uno de los 37 municipios del departamento del Huila en Colombia. Es famosa por sus Aguas termales y su microclima. Se le conoce popularmente como el “Municipio verde de Colombia”.

En la zona rural de Rivera, se pueden rentar pequeñas fincas con capacidad hasta para 20 personas, lo cual era perfecto para alojar a nuestro grupo de aventureros. Rentamos la finca Termópilas @termopilashuila.

El plan

El plan consistía en rodar el viernes en la tarde las aproximadas siete horas de camino hacía Rivera, descansar en la noche en la finca y alistarnos para un fin de semana de relajación y aventura. El sábado en la mañana disfrutaríamos de las bondades de Rivera, ya en la tarde tomaríamos la ruta hacía el desierto para poder admirar el panorama nocturno que el firmamento ofrece. Seguramente el domingo no nos levantaríamos con los primeros rayos del sol, pero una vez listos volveríamos al desierto para disfrutar ahora del imponente paisaje a plena luz del día. Finalmente el lunes, aprovechando el feriado, retornaríamos a la Perla del Otún, como popularmente es conocida Pereira.

La ejecución, viernes, día 1.

Este viaje me recordó cosas muy importantes, entre ellas que cuando de verdad quieres algo la vida se encargará de ponerte a prueba para que demuestres tu determinación.

La sabiduría popular suele enseñar que las cosas no siempre salen como se planean, y nuestra aventura no fue la excepción a esta regla.

Confirmamos 7 motos y 13 aventureros, pero como el camino no suele estar exento de obstáculos, tuve que viajar a Bogotá por avión para atender una reuniones el jueves y viernes antes del viaje, por lo que, la idea de viajar el viernes en la tarde, al menos para mi se desvaneció.

Yo siempre he sido un convencido que la vida pone en el camino las situaciones y las personas que necesitas, en el momento en que las necesitas, es así como, para este viaje me acompañó como pasajera Catalina Agudelo (@catalina_agudeloespaña), una paisa llena de actitud positiva y mucha energía, sin la cual seguramente hubiera desistido del viaje como les contaré en la próximas líneas.

Del grupo de 7 motos confirmadas solo 5 pudieron salir el vienes. Yo por razones obvias ya había cambiado mi plan y Mauricio también tuvo unos pequeños inconvenientes por lo que tuvo que postergar la salida para el sábado a primera hora.

El grupo de avanzada rodó sin inconvenientes y como se había planeado reportó desde rivera su llegada con bien.

Aprovechando que Mauricio y Carol salían el sábado a las 4 am programé mi viaje de regreso en avión el viernes en la noche para salir en combo con ellos, pero como se leerá mas adelante, la vida me tenía planeado nuevos retos para probar que tanto quería rodar.

https://www.instagram.com/p/B1RX8KLnJAv/

El vuelo AV 9831 que me llevaría de regreso a casa estaba programado para las 6:40 pm, pero respondiendo al caprichoso clima el aeropuerto internacional Matecaña en la ciudad de Pereira estaba cerrado por lo que el vuelo se retrasó. Finalmente, y luego de aproximadamente dos horas de espera despegamos hacía la capital del eje cafetero. Durante el periodo de espera no faltaron los mensajes de aliento y ánimo que Catalina por WhatsApp me enviaba, intuyendo que por efectos del cansancio yo decidiera cancelar la aventura, y vaya que sirvieron.

Pero los obstáculos estaban lejos de ser superados, el avión estaba a punto de aterrizar y la pista ya se veía muy cerca a través de las pequeñas ventanillas, cuando de manera sorpresiva la capitana del vuelo realizó una fuerte maniobra y enfiló nuevamente la nariz de la aeronave hacía el cielo. Más tarde a través de los altavoces nos explicaría que la pista no presentaba la visibilidad suficiente por efecto de la niebla y que sobrevolaría hasta que las condiciones mejoraran o debiéramos retornar a Bogotá. Como era de esperarse en esta “novela” aproximadamente 40 minutos después estábamos aterrizando nuevamente en la ciudad capital. El vuelo fue cancelado y tocó dormir en Bogotá, lo que reducía cada vez más la posibilidad de la rodada, pero Catalina no estaba dispuesta a rendirse y enviaba mensajes motivacionales acompañados de imágenes de motos.

Sábado, día 2.

El segundo grupo conformado por Mauricio y Carol partió muy temprano como se había acordado. Rodaron sin inconvenientes y hacía la 1:00 pm reportaban, a través del grupo de WhatsApp, su llegada a Rivera.

Pasabordo para el sábado a las 10:27 am. Pereira acá vamos!!!

Mientras tanto desde Bogotá yo esperaba la partida del nuevo vuelo, programado para salir a las 10:30am. Ya en el avión informaron qué había una falla técnica por lo que había que esperar. finalmente a las 12:00 partimos rumbo a Pereira (segundo intento). Esta vez si logramos aterrizar con éxito y, a pesar que en mi cabeza cancelé el viaje unas cincuenta veces, pudieron más las ganas de rodar y a las 3:30 pm aproximadamente iniciamos esta gran aventura.

Finalmente la aventura comienza! Catalina y yo listos para arrancar.

Sin tiempo para almorzar iniciamos nuestra rodada hacia Rivera – Huila, (ya comeríamos algo en el camino). Inicialmente teníamos la esperanza de poder alcanzar al grupo en el desierto, pero dado lo retrasados que íbamos no lo lograríamos y en cambio nos encontraríamos en en Rivera hacía las 11:30 de la noche, hora en la que llegamos.

La carretera fue benigna con nosotros, a pesar que “La Línea” nos recibió con su habitual lluvia y bastante trafico, pero además de esto fue tranquila, agradable y perfecta para la aventura. Afortunadamente, el resto de la ruta el clima estuvo a favor de nosotros. Ya en Cajamarca, a las 5:30 de la tarde paramos en La Paloma donde disfrutamos de una tradicional aguadepanela con queso y almojábanas, la cual hizo las veces de almuerzo.

Con actitud positiva y mucha energía, una parada a tomar aguadepanela con queso en “La Paloma” en Cajamarca.
Una merecida cena en Rivera -Huila

Después de pasar las curvas de La Línea nos encontramos con varios tramos en doble calzada que, nos llevaría rápidamente hacía nuestro destino. Siete horas después de rodada, y siendo mas de las 11 de la noche llegamos a Rivera Huila, no sin antes haber pasado por Ibagué, Espinal, Aipe y Neiva. Ya en Rivera nos encontramos con el resto del grupo y compartimos una merecida cena.

 

Domingo, Día 3. El desierto de la Tatacoa

Con la primera parte del paseo lista era hora de tomar nuevamente la carretera y dirigirnos hacia el Desierto de la Tatacoa. Para esto tomamos la vía a Neiva, nos desviamos a Villavieja y de ahí un par de minutos a la entrada del desierto y el observatorio astronómico.

El desierto de la Tatacoa es la segunda zona árida más extensa de Colombia después de la Guajira. Su tierra es de color ocre y gris con el verde ocasional de los cactus y otras plantas que crecen allí . Cabe notar que técnicamente no es un desierto sino un bosque seco tropical. Sus atracciones más prominentes son el Observatorio Astronómico, Los Hoyos, La Piscina.

La moto se comportó a la altura en el terreno destapado del desierto.

Siempre que viajo suelo decir que los tres aspectos principales de toda rodada son la moto, el paisaje y la vía. La moto particularmente se comportó a la altura, su desempeño en las vías destapadas del desierto realmente nos permitió disfrutar no solo del paisaje, sino de la rodada en sí, sin importar el cansancio acumulado del día anterior.

En la entrada al desierto quedó el recuerdo de nuestra visita. EjeRidersBMW y Motoamigoscolombia

Nos adentramos un par de kilómetros hacia el desierto, lo que nos permitió disfrutar aun mas de el imponente paisaje.

La ruta

PEREIRA – ARMENIA – CALARCÁ – CAJAMARCA – IBAGUÉ – ESPINAL – AIPE – NEIVA – RIVERA; RIVERA – NEIVA – VILLAVIEJA – TATACOA

La ruta pasa por los departamentos de Risaralda, Quindio, Tolima y Huila y cruza la cordillera central. La máxima altura alcanzada es de 3270 m sobre el nivel medio del mar en el alto de la línea. El desierto de la Tatacoa se encuentra aproximadamente a 450 m sobre el nivel medio del mar.

La vía en general es pavimentada y está en buen estado

Desde Pereira hasta Rivera se recorren aproximadamente 365 kilómetros por vías pavimentadas y en general en buen estado. El viaje por tierra es muy agradable, buena carretera y diversos sitios de descanso y alimentación. Varios tramos de la carretera son en doble calzada, lo cual facilita el viaje y permite llegar mas rápidamente a nuestro destino.

El paso de “La Línea” presenta un desafío para la rodada

La mayoría de nosotros le tenemos cierta prevención al paso de la Cordillera Central en el ascenso denominado “La Línea” no por inseguridad sino porque este paso es de carretera buena pero angosta y puede presentar manchas de aceite y si ascendemos en horas de alta congestión de tráfico y especialmente de carga pesada (tractomulas), el tiempo en La Línea puede ser notoriamente mayor y la habilidad para la conducción de mayor exigencia.

Desde Rivera hasta la Tatacoa se recorren aproximadamente 75 km pasando por Neiva. La ruta desde Neiva hasta Villavieja cuenta con carretera pavimentada, lo que hace que el trayecto sea muy tranquilo y el contraste que se vive desde la ciudad hasta los paisajes en el desierto es apenas las muestra de lo bonito de la zona. Ya en el desierto las vías son destapadas y cubiertas de arena, pero en general están en muy buenas condiciones.

Y para cerrar…

Colombia ofrece múltiples aventuras para los gustos de todos. Lo único que hay que hacer es salir a buscarlas.

Siempre después de cada rodada me pregunto si repetiría la ruta, y la respuesta es “POR SUPUESTO QUE SI!!”. A pesar que no es la primera vez que viajo a la Tatacoa, la belleza de los paisajes y el compartir con un gran grupo de aventureros invita a volver a recorrer este camino. Quizás la próxima vez me anime a acampar bajo las estrellas y así sumar mas AVENTURAS, AMIGOS y KILÓMETROS.

 

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